Mis creencias ¿me pertenecen?

¿Acaso no es el sistema en el que vivimos una gran tela de araña de fuerzas visibles e invisibles, con poderes para proveernos de identidad a través de la suma de mentes, tejidas y protegidas a un nivel abstracto?

Fue Carl Gustav Jung quien, en base a su larga experiencia en psiquiatría acuñó como “inconsciente colectivo” a este fenómeno, ya que observó que los contenidos y modos de comportamiento eran idénticos en todos los individuos, algo innato que heredamos nada más nacer, algo con lo que hemos ido evolucionando generación tras generación.

Las creencias y los valores están altamente compartidos en la cultura y hábitos de un sistema de vida, un tipo de almacén experiencial que todos poseemos por igual, semejante al de nuestros ancestros, formando una sociedad estructurada en base a la religión, familia, propiedades, educación, líderes, mandatarios etcétera.

Podemos observar como cuando llevamos una circunstancia al extremo, sin darnos prácticamente cuenta, ese comportamiento esconde detrás una información que domina el inconsciente, son comportamientos heredados, y  mientras que no lo traigamos al consciente no podremos controlar o modificar. Como decía Jung en su cita “Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tu vida, y tú lo llamaras destino”

Si indagamos en porqué creemos lo que creemos o porqué debemos creer lo que creemos, y que es lo que creemos cuando creemos algo, observando como nuestra conducta está conectada a ese proceso, haciendo con ello una interpretación de la realidad, de una realidad que ni siquiera nos pertenece, que no surge de nuestro pensamiento racional o lógico, que ni tan siquiera nos lo hemos cuestionado o dudado, por que damos por hecho que es así “cierto”, como el que dice que conoce el océano cuando simplemente ha tenido una sola gota entre sus manos.  awareness-2329671_640

Bien, al indagar nos podemos dar cuenta que son creencias asumidas por la sociedad, a las cuales podemos acercarnos conscientemente y explorar que la importancia que tienen para nosotros ciertos valores como (la imagen social, los juicios, la exigencia, la competitividad, el perfeccionismo, la responsabilidad, el honor, la lealtad, el modelo familiar, la infravaloración, la sobrevaloración, la aceptación social)…están dirigidos por una programación inconsciente.

Como escribió Ortega y Gasset “Las ideas se tienen, en las creencias se está”. Con esto, José Ortega se refería a que las creencias están en lo más íntimo de nosotros y que no son objeto de nuestro pensamiento consciente, son cosas que damos por ciertas.

Sin embargo, aunque la creencia es un estado interno, si es accesible a una introspección, tan solo hay que encontrar la manera. Este es el gran desafío de la humanidad; descubrir el ser que hay fuera de la programación colectiva, despejar la gran tela de araña para encontrarnos en nuestra esencia, creando un nuevo pensamiento, un discernimiento benevolente,  para que con cada nuevo pensamiento que creemos, contribuya a construir una nueva era en que todos usemos el amor como valor principal, evolucionando hacia la paz y la armonía, tejiendo un nuevo mundo.

Eva Mª Vazquez.

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  • Roser Vázquez
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    Muy buena reflexión,si salimos de las creencias tal vez podemos despertar y tomar las riendas de nuestras circunstancias y, así tener nuestro futuro en nuestras manos para poder tejer nuestras realidades.

    • enmedio
      Responder

      Gracias Roser, por tus palabras siempre enriquecedoras y animando a seguir creciendo. Besos.

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